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Neurociencia y valores en el Colegio Cervantes

Entrenamos al cerebro para la felicidad

Escrito por: Dra. Beatriz Larrea Valverde

El Dr. Richard Davidson, distinguido académico de la

Universidad de Wisconsin Madison, Estados Unidos

, ha desarrollado una hipótesis, la misma que sostiene que: habilidades como la felicidad se aprenden, cómo se aprende a tocar un instrumento musical, mediante la práctica podemos entrenar a nuestras mentes para ser felices.

Las contribuciones del Dr. Davidson, mediante su investigación científica, señalan que: la compasión, el altruismo y las relaciones humanas pacíficas son la fuente de la felicidad. El Dr. Davidson encontró que, la corteza prefrontal izquierda es un área de actividad neuronal fuertemente asociada a emociones positivas. Una vida contemplativa en medio de paz, en la que se practiquen rutinariamente actos de altruismo y compasión, permitirán el aprendizaje de la felicidad. El

Colegio Cervantes

trabaja, sin que el Dr. Davidson lo sepa, para comprobar que su hipótesis es verdadera, hemos creado un ambiente armónico en donde los seres humanos somos tratados como tales, respetados según nuestras características individuales. En el Colegio Cervantes trabajamos con amor, diariamente practicamos actos de generosidad, tolerancia y empatía, promovemos entre todos nosotros la bondad, buscamos paz interna, mediante el ejercicio cotidiano de estos valores profundamente humanos, y nuestros integrantes son seres humanos que irradian felicidad.

Cada treinta segundos se suicida una persona en el mundo a causa de la depresión, según la

Organización Mundial de la Salud

. La

depresión es el trastorno psicológico

del momento, los seres humanos no somos felices y cada vez nos hundimos en mayor angustia y desconcierto.

¿Por qué?

La respuesta está a la vista de todos, hemos sido convertidos en mercancía dentro del mercado mundial, somos números, tenemos que responder con excelencia académica en nuestra vida estudiantil, para luego “cotizarnos bien en el mercado laboral”, con el fin de cubrir las necesidades creadas que el mundo del consumo nos exige. Compramos cosas y más cosas y por muchas cosas que compremos, nunca tenemos lo suficiente, entonces nos deprimimos, porque nada nos satisface...

Nos adiestran para ser hermosos, delgados, para vestirnos a la moda y para circular en un cuatro por cuatro, de esa manera proyectaremos el éxito que la sociedad nos reclama, la imagen se ha convertido en el objetivo de vida de la sociedad actual, no podemos demostrar nuestro quebranto interno, si lo hacemos nos rechazarán. Qué triste… Qué solos estamos… Qué vacío interno tenemos… No hablamos de ser buenas personas, de tener actitudes de amor, cooperación y compasión hacia uno mismo y hacia los demás, ya no hablamos de encontrar paz en nuestro espíritu y de darnos tiempo para la meditación o la oración.

No nos interesan los valores supremos del ser humano, porque estamos deslumbrados por una falsa satisfacción del placer inmediato, que cada vez nos sume en mayor vacío y depresión, entonces estamos inmersos en un círculo vicioso, muy difícil de escapar.

En el Colegio Cervantes nos preocupamos por llegar a los cerebros de los niños y jóvenes con la ciencia, además, estimulamos la corteza prefrontal izquierda de cada uno de nuestros integrantes, con el fin de entrenarlos para que sean felices. Lo que, en traducción exacta quiere decir que, buscamos formar a mejores seres humanos, pretendemos que sean seres que se den tiempo para la oración o la meditación, la bondad, el amor y la compasión, actitudes que producen fuertes emociones, que llenan el alma del ser humano y nos entrenan para la felicidad.