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Formando niños auténticos con luz propia y paz

Humaniza la educación

Beatriz Larrea, Rectora del Colegio Cervantes

, nos revela en qué consiste el

proceso de humanización de la educación

, que lleva adelante el Colegio.

Hay tipos de violencia muy sutiles que no se reconocen como tales; según la doctora Beatriz Larrea, rectora del Colegio Cervantes, “la forma más sutil de

violencia dentro del sistema educativo

, consiste en tratar al alumnado como a un todo uniforme, al desconocer las profundas diferencias que tenemos los seres humanos. Así, exigimos de todos lo mismo, sin tomar en consideración qué es lo que cada uno necesita para acceder a la felicidad. La

educación en masa

implica muchas formas de violencia, entre las que están: la pérdida de identidad, la falta de respeto a las necesidades individuales, la alienación hacia formas de pensar extrañas a nuestra idiosincrasia, la deshumanización del ser humano”. Ella explica que de estas formas de violencia se pasa imperceptiblemente, a la agresión frontal hacia el educando. Para ejemplificarlo, basta contar una experiencia: “Cuando cursaba el sexto año de

educación básica

, en un colegio católico de Quito, estaba distraída en la hora de música, el profesor de la asignatura me pegó fuertemente con una regla en la espalda, cuando le dije, entre lágrimas, que él no podía hacer eso, completó su hazaña dándome una cachetada en la mejilla. Ese hecho marcó mi vida”, recuerda, y desarrolló en ella una especie de rebeldía indomable que actúa como incentivo fundamental en la defensa de quienes pasan por las aulas, sin ser comprendidos, en un sistema que deshumaniza.

Según la rectora, esto ocurre cuando se dirige tan solo a la formación del ego y de la imagen social, relegando el fortalecimiento del alma y la búsqueda de sí mismo. “Se ofrece el éxito y la

excelencia académica
, como si fuesen productos enlatados; se presiona a todos los estudiantes para que rindan académicamente según los niveles impuestos y la presión que se ejerce sobre ellos desencadena problemas muy serios, así: somatización nerviosa, depresión, pánicos nocturnos, trastornos de personalidad, drogadicción, sexualidad prematura, inserción en pandillas, y otros. El sistema deshumanizante pretende que todos seamos una imagen social competitiva, que se cotiza bien en el mercado laboral, es decir, una parte del engranaje de la enorme maquinaria económica. La realidad es que, existen muchas formas de éxito y muchos niveles de excelencia, los objetivos que los seres humanos persiguen son diversos y, simplemente, la felicidad está dentro de cada uno”.

Frente a esta realidad, el Colegio Cervantes desarrolla un sistema educativo humanizador, en donde se respeta al ser humano como es, en donde los valores se viven, y a partir de las vivencias es que logran que los estudiantes incorporen valores fundamentales como el respeto, la tolerancia, la solidaridad. “El ambiente de nuestra institución es un ambiente de paz, no nos violentamos. Nuestros educandos no son agredidos por nuestro sistema; si proporcionamos un ambiente amigable a los niños y jóvenes, ellos responden de igual manera, y convivir en armonía se convierte en una realidad”.

Adriana Zúñiga, madre de familia del Colegio Cervantes, opina sobre nuestra educación: “Tengo muchas experiencias positivas; pero quizás la más importante es que mi hija experimentó un cambio de 180 grados, no solo que mejoró notablemente en la parte académica, sino que mejoró en su aspecto personal. Estaba muy insegura antes de llegar al Cervantes, llena de miedos y tenía una autoestima muy baja causada por lo que tuvo que vivir en el otro colegio y acá recuperó su seguridad y su autoestima se elevó de tal manera que, volvió a ser una niña muy feliz y llena de paz. Ahora ella adora su colegio y ama ir a clases”.