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Educación inclusiva en Ecuador: Retos y éxito de Cervantes

La Escuela Inclusiva, mucho más que un tema de moda

Escrito por: Dra. Beatriz Larrea Valverde

Para quienes hemos convertido a la

educación inclusiva

en un proyecto de vida, han surgido muchas preguntas con relación al enfoque que se le ha venido dando a la inclusión. Pese a la conciencia clara que tengo de la necesidad de abordar esta realidad, por parte de las autoridades, me pregunto: ¿Es un asunto que se está tratando con una visión amplia de lo complejo que es el universo de la educación inclusiva? O quizá, se estará mirando solamente desde una perspectiva, sin encarar los hechos con la objetividad necesaria, objetividad, que permita la planificación de políticas y leyes dirigidas a abrirle el camino a la

escuela inclusiva en el Ecuador

, y que no se quede en un buen intento coyuntural que estuvo de moda.

El haber creado y

desarrollado un proyecto educativo inclusivo

, en el

Colegio Cervantes

, me avala para realizar las observaciones sobre los problemas que convierten a la educación inclusiva en una lucha digna de titanes. Encuentro legítimo relatar los periplos por los que he atravesado, con el fin de aportar con una experiencia que ha sido muy dura y a la vez, muy gratificante.

En nuestro país no existe una comprensión sobre lo que significa la escuela inclusiva, hay un sentimiento fuertemente discriminatorio que provoca un rechazo hacia todo lo que consideramos diferente, los ciudadanos no comprenden que, somos un país muy diverso y que diariamente vivimos en la necesidad de incluirnos los unos a los otros. Se mantiene una posición intolerante, manifiesta desde la nomenclatura despectiva con que se domina a quienes, no se considera dentro de un estándar socialmente aceptado, se rechaza el color de la piel, el origen social, el aspecto físico, etc.

En realidad, la educación inclusiva está destinada para quienes presentan necesidades educativas específicas, las mismas que se pueden exteriorizar en la vida estudiantil de cualquier persona, simplemente un momento emocional crítico pudiese ser el detonante, como también un coeficiente intelectual superior, el papel de la escuela inclusiva es brindar el sostenimiento indispensable, para que un ser humano en estado de vulnerabilidad pueda solventar su requerimiento, sin que el mismo se convierta en un factor perjudicial para el individuo.

La educación inclusiva no implica que esté destinada para seres que, necesariamente, tengan capacidades diferentes, pero la sociedad no lo llega a vislumbrar. El universo de los seres heterogéneos es enorme, abarca diferencias económicas, sociales, emocionales, psíquicas, físicas. Cualquiera de estas diferencias podría generar necesidades educativas específicas. Aceptar estas diferencias, respetarnos e incluirnos sin discriminarnos, es el principio fundamental de la escuela inclusiva. Dentro del enorme espectro de seres heterogéneos se encuentran los creativos, entre estos seres están quienes cambian el mundo.

No existe una jurisprudencia que sustente el

desarrollo de proyectos educativos

inclusivos, se mide la calidad de los colegios por la infraestructura que tienen, pero no se comprende que, la educación inclusiva es sumamente costosa, para que sea óptima tiene que tener máximo doce alumnos por aula; entonces, la inversión económica más fuerte se dirige hacia el personal docente, el mismo que debe ser capacitado y en número suficiente. No existe apoyo alguno que favorezca a este tipo de oferta educativa.

Realmente mi experiencia ha demostrado que la educación inclusiva funciona, los resultados obtenidos son óptimos; sin embargo, llevarla a cabo es sumamente difícil. En el Colegio Cervantes los seres humanos son respetados como únicos, maravillosos e irrepetibles; mediante la

educación para el individuo
, hemos palpado el éxito en cada uno de nuestros niños, ellos disfrutan de sus procesos en medio de un ambiente de paz, respeto, solidaridad y tolerancia.